Blogia
Frustarado. Memorias de un paraguas transilvano.

El regreso.

El regreso.

Es curioso cómo me sorprendo a mí misma regalando un pensamiento a rostros y voces que no conozco. Dedicándoles una sonrisa que nadie puede ver.

Porque ayer, mientras me escondía en las sombras, sintiendo el frío de una noche que amenazaba con ser invernal, una vieja amiga vino a saludarme.

Y me dijo:

- Óyeme, ya no estoy vacía, tengo un alma, soy. Vosotros lo habéis logrado.

Y mientras yo escuchaba esas palabras en forma de sordo rodar, sonreí repasando nombres que no han sido impuestos y susurré: "La lata...."

7 comentarios

O.C.P. -

Menos mal que no aposté... Esa imagen es engañosa. Parece una sábana, ea.

la sombrilla insolada -

Sin prisa Periko, ya lo sabes. Paciencia tengo un rato.

En realidad pretendía hablar de una bolsa de plástico. Pero eso, al fín y al cabo, es lo de menos.

O.C.P. -

Una sábana.

Periko -

Recuerdo muchas veces lo que tengo pendiente, pero creeme que no hay manera, y me siento mal por ello.

Lo de la lata lo comprendo, pero no logro descifrar de qué hablas en el post siguiente... una pasa? perdoname, a veces ni cambiando esa foto con todos los colores posibles ni con mi cabeza... soy capaz de entender alguna cosa.

Deyector -

¿tiene algo que ver el alma de la lata con que hoy blogia funcione bien? Da susto, a ver si va a ser el fin fel mundo o algo...

el hombre de plástico -

Por cierto, sombrilla insOzlada, el hombre de plástico quiere un corazón...o un cerebro, dependiendo de las existencias.

nadie -

Si tiene alma un ya tiene más que yo.