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Soy uno de esos paraguas que lo pierden todo. Hoy he extraviado a mi dueña. Creo que la dejé olvidada en el metro. |
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Se muestran los artículos pertenecientes a Agosto de 2005. Resumen
Traque. Él miraba por la ventana del tren. Observaba el paisaje, el reflejo en el cristal de los asientos que había a su lado, y el paisaje opuesto que se colaba en su propia ventana como en un juego de espejos. Pensaba que la ventana de un tren es una puerta a un mundo mágico. Es como una pequeña puerta a través de la cual puedes ver un hermoso jardín, pero esta vez no hay llave que la abra, ni frasco que nos haga enconger para colarnos a través de la cerradura. Si el tren se parara, le encantaría salir. Pisar aquella tierra que veía desde su asiento, pues seguro que no se podía acceder a ella de ningún otro modo, solo así, parando el tren. Se tumbaría entre el maíz y miraría al cielo.Yo leía arrullada por el traqueteo. Y cuando levanté la cabeza y lo miré, lo imaginé pensando todas esas cosas. Pueden ser ciertas o no. Cordón Umbilical. V odia los boquerones y las sardinas desde que en el hospital, confundieron su peritonitis con un cólico. P adora el puré de verduras algo espeso y las hojas amarillas de la lechuga. V no soporta el chorizo en las lentejas y se le atragante cualquier puré, excepto la crema de calabacín. A P le gustan las tostadas de pan blanco y la mermelada de fresa.V mira al cielo cuando su madre le hace llegar volando un trozo de chorizo a su plato de lentejas y sujeta un boquerón bajo su nariz a la hora de la cena. Sabe que enseguida le servirán un plato de puré, y no será crema de calabacín. Y se acuerda de P. P deja pacientemente el cubierto en la mesa y va a la cocina porque su madre le ha aguado el puré y la anima a comer esas hojitas verdes de lechuga que tanto le gustan. Allí mira con resignación las rebanadas de pan integral y la mermelada de ciruela que hay en la nevera. Y se acuerda de V. Se mascaba (literalmente) la tragedia. Esperábamos impacientes su llamada de teléfono. Todo estaba listo. Regalo, sonrisa "felíz cumpleaños", tarta de cinco kilos y frase tronchante escrita en la superficie, con chocolate. Como no llamaba, tomamos la iniciativa. El problema fue que al ser muy tarde, se negó a venir. Las intensas negociaciones no sirvieron de nada así que nos quedamos chafados en el sofá, mirándo la tarta con expresión compugida. Y como no había nada que hacer, y no podía ser de otra manera si juntas a cuatro cabezas que en una tarta de cumpleaños han escrito el mensaje "El Lucaash se ha quitao las bfotas", alguien dijo que le apetecía pastel. Cuando me quise dar cuenta las luces estaban apagadas y cantábamos el cumpleaños felíz a voz en grito mirando un montón de velitas, mientras la homenajeada se encontraba en un bar del centro esperando nuestra llegada. Si no hubiera existido un malentendido telefónico en el que supuestamente nosotros apareceríamos de un momento a otro ante la cumpleañera para que se nos invitara a cenar el día de su felíz aniversario, habría sido divertido enseñarle al día siguiente, las fotos de cómo nos zampábamos su tarta y soplábamos las velas por ella. Si la espera no se hubiera prolongado hasta casi las tres de la mañana, también habría sido divertido entregarle la tarta a medias y hacerle soplar las 23 velitas medio derretidas. Maldito pretérito subjuntivo. El texto de ayer. Ésto iba a ser un pequeño texto sobre la mañana de hace dos días. Iba a hablar de como me gustó escuchar el sonido de las gotas disolverse en el suelo caliente, el placer que sentí al oler un viento cargado de agua y de cómo lo dejé juguetear un poco con mi pelo. De la luz azul, calmada, sosegada, que como una elegante dama entraba en mi casa sin ninguna estridencia, casi, casi, como en un susurro. Este texto iba a hablar sobre mi primer día de otoño. Mi otoño del mes de agosto. Pero llegué tarde. Y la mañana de hoy tiene tanto que contar, que prefiero contar la anterior. La de hoy, si me lo permitís, me la guardo para mí.Mock lightning Por ser el día que es hoy, muchos cielos se llenarán de colores brillantes y estruendos que llegan a nuestros oídos después de la lluvia de estrellas artificiales que lo provocan. ¿Recordáis cúando mirábais hacia arriba conteniendo la respiración? ¿Recordáis cómo observábaís una culebrilla relampagueante que dejaba su estela en el negro infinito? ¿Y cómo guiñábais los ojos a cada explosión? ¿Os acordáis de como se os escababa un leve suspiro y vuestras pupilas se abrían y cerraban ante un tunel de destellos? ¿Guardaís en la memoria cómo se iluminaba el rostro de al lado, al que mirábais a hurtadillas para ver su reacción? ¿De cómo le apretábais la mano a alguien ante una carrera de ruidos sin brillo? ¿Y de cómo se paralizaba el lugar, caras en alto y aplauso final? Yo sí. Deseos. "Una vez encontré un genio que me concedió un deseo, sólo uno. Cuando me acerqué y le susurré mi deseo al oído, el genio se enfadó muchísimo. "No pienses que voy a malgastar un deseo en una tontería como esa" y desapareció en una nube de polvo que hizo que mis ojos picaran"Me gusta contar esta historia porque cada persona imaginará un deseo diferente. Quizá alguien haya imaginado el verdadero. Contradicciones. (mis) Que al tomarme un par de cafés a altas horas de la mañana, el sueño me venza a traición.Que cuando te apetece abrazar a alguien, porque se lo merece, para darle las gracias, o simplemente porque sí, la distancia no te lo permita. Que una frase sincera te deje sin palabras. Que al dormir poco descanses mucho. Que algunas cosas apetecibles, no apetezcan tanto como pensabas. Que te pongas nerviosa cuando estás tranquila. Que pocas cosas me importen mucho y muchas cosas me importen poco. Que me marche mañana para volver pasado, para volverme a ir dos días después. Contradicciones (mis) IIQue al final no tenga que marchar mañana y así no tener que volver pasado. Otra vez el tren. Subieron justo antes del pitido que anuncia el cierre de puertas. Eran dos chicas normales con cara de sueño. Como cualquiera en esta época del año. Una de ellas miraba con angustia el cartel luminoso que anuncia la hora, la temperatura y la próxima estación. La otra miraba por la ventanilla.-No voy a llegar, seguro que no llego. Lo pierdo, ya habrá salido. -Tranquila, que seguro que llegas, esos autobuses siempre se retrasan. -No éste. Lo sé porque no sería la primera vez que me pasa...¡que rabia, para un día libre que tengo! Y la voz de su amiga ya no se oía, pero el chico de azul la veía hacer gestos y asentir con la cabeza con aire de seguridad. Ambas se contaban los planes. Muy animadas y entre risas, de vez en cuanto se escuchaba el lamento por la lentitud del tren y acto seguido una frase que animaba a seguir intentándolo. Llegaron a su destino "Ahora toca correr", pero para su sorpresa, una de ellas no abandonó el tren, sino que sacó un libro y se puso a leer. Bajaron en la misma estación, caminaron unos minutos uno al lado del otro, y al final de la escalera mecánica se separaron. Desde el siguiente anden, él alzó un par de veces la cabeza y la vió buscando entre la multitud de maletas y saludos que se sucedían abajo. Y nunca supo a quién estaba buscando y si su amiga llegó a tiempo a su destino. Yo sí sé la respuesta. Manifiesto Nimpoche. Nosotros, los nimpoches, queremos hacernos oír:Exigimos libertad de movimientos. Estamos hartos de bailar "paquito el chocolatero" Deseamos poder charlar con otros nimpoches que se encuentren algo alejados, así como perder de vista al compañero de al lado, en el caso de tener a alguien. Imprescindible contar con labios para eso. Reclamamos el derecho a separar las piernas, poder mantener el elquilibrio a la pata coja si nos apetece. Revindicamos unos brazos. ¡Brazos para los nimpoches ya! ¡Abajo la barra de hierro! Reclamamos libertad de expresión para poder elegir nuestra propia ropa. Estamos hartos de que inexpertos noveles nos hagan girar y girar sin parar. A partir de ahora será necesario un cursillo mínimo de adiestramiento. Como última demanda, pedimos permiso para poder establecer contacto con nimpochas, de las que sabemos su existencia, pero a las que nunca hemos tenido el placer de conocer. Por el bien de todos vosotros, esperamos que se nos tome en serio. Amenazamos con saltar al suelo y en una terrible insurrección, morder piernas y tobillos de todo aquel que se nos cruce por delante. Dicho queda. Carretera y manta. Me marcho durante una semana. Una semana que supone llenarme los ojos de cosas bellas, los oídos de agradables palabras y la boca de sonrisas. Una semana que se hará corta y se convertirá en recuerdo antes de lo que yo desearía, como pasa siempre. Que nadie se preocupe. Ni notaréis mi ausencia. Domingo, 21 de Agosto de 2005 00:36 #. Hay 3 comentarios. Viaje de ida y vuelta. Hoy me he encontrado de golpe con eso que he estado buscando desde que comenzó el calor.Los vecinos que se arremolinan entorno a los bancos de madera sujetando una cerveza fría entre las manos y picoteando de un plato de aceitunas, mientras parlotean sin parar sobre temas repetidos pero que nunca aburren. Los gritos y risas de los niños que saltan y corretean entre columpios inexistentes. Gente en la calle, alzando sus voces hacia un cielo semiestrellado en el que se confunden las luces de las constelaciones y las farolas, en una competición sin fín por ver quien brilla más. Y todo eso ahora, que agosto se acaba... Por cierto, ya he regresado.
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| Le he mangado este diseño al bueno de Nadie, de aquel blog que tanto me gustaba y que todavía de vez en cuando, repaso como un si fuera un libro viejo. |